El coordinador del PRI en el Congreso de Chihuahua, Arturo Medina, advirtió que la salida de Rubén Rocha Moya de la gubernatura de Sinaloa no debe ser una simple maniobra de contención política, sino el inicio de una investigación penal exhaustiva. El legislador señaló que México no puede reaccionar únicamente ante presiones del extranjero y exigió que la Fiscalía General de la República (FGR) actúe con firmeza para desmantelar la posible infiltración del crimen organizado en las estructuras de poder, evitando que el caso se diluya en cálculos electorales o relevos temporales que solo simulan justicia.

Medina subrayó que la verdadera defensa de la soberanía nacional radica en limpiar las instituciones desde adentro y no en ignorar sistemáticamente las denuncias de colusión criminal en estados como Sinaloa, Sonora y Tamaulipas. Para el líder priista, la entrega de territorios y decisiones gubernamentales al narcotráfico representa la forma más grave de traición al Estado, por lo que urgió a que la lucha contra la narcopolítica deje de ser selectiva. Sentenció que la sociedad demanda expedientes sólidos y responsabilidades penales claras, pues el país no resiste más gobiernos que actúen como poderes paralelos al servicio de la delincuencia.

Por moneroVB