En un hecho sin precedentes para la vida política de la entidad, Yeraldine Bonilla Valverde fue designada como gobernadora interina de Sinaloa, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar la titularidad del Ejecutivo estatal. El nombramiento ocurre tras la aprobación de la licencia por más de 30 días solicitada por Rubén Rocha Moya, quien se separó del cargo presionado por las investigaciones que lo vinculan con el narcotráfico. Bonilla, quien hasta ayer se desempeñaba como secretaria General de Gobierno, asume el mando con el reto de mantener la gobernabilidad en un estado sacudido por el escándalo y la incertidumbre institucional.
Con una formación en Trabajo Social y una trayectoria que incluye su paso por la presidencia de la Mesa Directiva del Congreso local, la ahora mandataria interina cuenta con experiencia en áreas de seguridad pública y operación política de alto nivel. Su ascenso al cargo más importante del estado en 2025 la posicionó como la figura natural para el relevo, especialmente ante la crisis que forzó la salida de Rocha. Bonilla Valverde hereda una administración bajo el escrutinio de agencias internacionales, por lo que su gestión inicial estará marcada por la necesidad de dar estabilidad a Sinaloa mientras se desahogan los procesos judiciales en curso.