H. Cd. de Chihuahua.- El Gobierno de Estados Unidos agilizó la aprobación de medicamentos de emergencia y aceleró la entrega de subvenciones económicas como parte de una estrategia interinstitucional para frenar el avance del gusano barrenador del Nuevo Mundo, un parásito que amenaza de forma directa a la ya debilitada industria ganadera de ese país.

La proliferación generalizada de esta plaga, cuyas larvas se alimentan de tejido vivo tras depositar sus huevos en heridas abiertas de los animales, podría generar pérdidas de miles de millones de dólares en el sector cárnico, el cual arrastra los estragos de una severa sequía que mantiene los precios de la carne de vacuno en máximos históricos, elevando la presión de cara a las próximas elecciones legislativas.
A pesar de los esfuerzos del Departamento de Agricultura (USDA), que incluye el envío de personal de refuerzo a las zonas afectadas de Texas y Nuevo México donde ya se confirmaron los primeros siete casos en ganado y mascotas, la respuesta oficial enfrenta duras críticas por parte de los productores debido a recortes de personal que disminuyeron en un 25 por ciento el número de expertos sanitarios.

Asimismo, las autoridades admitieron una severa escasez de moscas macho estériles, una herramienta biológica clave que frena la reproducción de la especie; actualmente se despliegan 100 millones de estos ejemplares traídos semanalmente desde Panamá, una cantidad insuficiente para contener la contingencia mientras se concluye la construcción de una planta productora propia programada hasta finales de 2027.

Por moneroVB