H. Cd. de Chihuahua.- El Departamento de Defensa de los Estados Unidos advirtió este sábado que la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias el «Niño Guerrero» y máximo líder del cártel transnacional Tren de Aragua, constituye un mensaje directo y contundente para toda América Latina de que no habrá refugio para los narcoterroristas en el hemisferio. El pronunciamiento fue emitido por Patrick Weaver, subjefe de gabinete del secretario de Defensa, Pete Hegseth, tras consolidarse la operación militar conjunta entre el Comando Sur estadounidense (SOUTHCOM) y las autoridades de Venezuela, la cual culminó con el bombardeo letal contra el jefe criminal. El funcionario federal enfatizó que el Departamento de Guerra y la Coalición Anticártel de las Américas (A3C) mantendrán una ofensiva frontal en la región bajo las instrucciones explícitas del presidente Donald Trump de desarticular a las organizaciones criminales de gran calado.
La administración de Washington responsabilizó directamente a la gestión anterior de Joe Biden por el crecimiento exponencial de este grupo delictivo, acusando que la política de fronteras abiertas permitió el ingreso del terrorismo narco a territorio estadounidense y derivó en tragedias que conmocionaron a la opinión pública norteamericana.
De acuerdo con el Pentágono, el ataque aéreo representa el cumplimiento de la promesa presidencial de ejercer represalias por los asesinatos de las jóvenes Laken Riley y Jocelyn Nungaray, así como por la presencia del grupo delictivo en localidades como Aurora, Colorado.
Tras la caída del líder de esta megabanda, que cobró un poder desmedido desde las prisiones venezolanas hasta expandir sus redes de extorsión, trata de personas y narcotráfico por diversos países de Sudamérica, la Casa Blanca reiteró que los vínculos operativos establecidos con Caracas tras el cambio de régimen en el país sudamericano mantendrán una persecución permanente contra los mandos restantes de la organización criminal.