También Cabrera por la UACH
Ayer le aclararon a Monero.mx que no son dos, sino tres las mujeres que comienzan a enfilarse rumbo a la próxima sucesión en la Rectoría de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
Además de Olinda Ornelas Benítez y Mariana Vargas, también aparece Cristina Cabrera, directora de la Facultad de Contaduría y Administración, quien estaría prácticamente en las mismas posibilidades de entrar a la contienda cuando llegue el momento.
El tema ya genera ruido, sobre todo porque no existe, ni tendría por qué imponerse, una cuota de género para determinar que forzosamente la próxima titular de Rectoría tenga que ser mujer.
Al final deberá llegar quien tenga las mejores condiciones para encabezar el proyecto universitario y, dicho sea de paso, tendrá que ganarlo con votos.
Todavía falta poco más de un año para que arranque formalmente el proceso de sucesión, así que cuidado con quienes ya traen las manos demasiado calientes queriendo adelantar los tiempos: por querer cocinar la Rectoría antes de tiempo, se les puede terminar quemando hasta la cocina.
El lunes inicia la alianza
Justo pasando el informe del alcalde Marco Bonilla y que, a partir de ahí, será virtualmente el candidato a la gubernatura por el PAN, iniciará formalmente la negociación entre el Partido Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional rumbo al próximo proceso electoral.
Serán Daniela Álvarez y Alejandro Domínguez quienes lleven las propuestas de cada partido.
En el caso del dirigente priista, pedirá posiciones reales y que la alianza sea en el mismo sentido, pues afirman que hasta el día de hoy únicamente en el municipio de Chihuahua se respetaron los acuerdos.
Además el PRI Estatal no esta en la mejor sintonía con los priístas del Estado y viceversa.
Por su parte, Daniela Álvarez también llevará lo que el PAN está dispuesto a ofrecer. Todo estará basado en números, no en percepciones ni en el valor sentimental que cada quien quiera darle a su partido.
Será matemática pura, votos, presencia territorial y las alcaldías que actualmente domina el PRI y que tendría posibilidades reales de sostener en el próximo proceso electoral.
Después del informe, Marco Bonilla también comenzará de manera natural a tener un peso importante en la negociación de la mayoría de las posiciones.
La razón es sencilla, si los números se le acomodan y llega a la gubernatura, será con buena parte de esos perfiles y acuerdos con los que tendría que gobernar, al menos durante sus primeros tres años.
Los ajustes
Por cierto, después del informe del Alcalde, Marco Bonilla también vienen los ajustes de tuercas en las diferentes direcciones, donde ya se han estado evaluando posibles enroques y cambios, pero sobre todo quiénes sí tienen el compromiso de continuar en el proyecto y quiénes solamente lo tienen de palabra, pero no en los hechos.
El análisis prácticamente ya está hecho. La evaluación contempla qué áreas sí trabajaron, cuáles dieron resultados y cuáles simplemente no estuvieron comprometidas con el proyecto como se esperaba.
Probablemente a partir del sábado comiencen a verse algunos movimientos. Con la evaluación sobre la mesa, podrían darse cambios y enroques en diferentes áreas de la administración municipal.
Así que pasando el informe no solamente comenzará una nueva etapa política para Marco Bonilla, sino también una revisión interna para determinar quién continúa, quién cambia de posición y quién definitivamente ni mostró interés.