En sectores como la Campesina, Zarco, Guadalupe, Martín López, Chávez y Cerro de la Cruz, los elementos municipales han intensificado los operativos preventivos para detectar conductas delictivas y recuperar espacios donde existe presencia constante de consumidores de heroína.
Al momento de realizar inspecciones corporales, los agentes se enfrentan a la posibilidad de encontrar jeringas ocultas entre las pertenencias de los usuarios, una situación que puede derivar en accidentes durante la intervención.
El riesgo no termina ahí. Autoridades reconocen que dentro de esta población existen personas portadoras de hepatitis o VIH, lo que obliga a los policías a extremar medidas de seguridad para proteger su integridad física y su salud.